Un jardín es la reproducción en pequeño de nuestro medio natural. Unos cuantos tiestos con plantas en un balcón o una ventana pueden ser un punto de biodiversidad. Vivir acompañados de plantas nos acerca a la naturaleza, de la que formamos parte. En nuestro hogar, por pequeño que sea, podemos compostar, abonar nuestras plantas con nuestro propio abono y recolectar vegetales para incorporar a nuestra dieta.